El trabajo nocturno es una realidad habitual en el transporte: rutas de largo recorrido, distribución temprana, logística de última milla o servicios que deben evitar horas punta.
Sin embargo, cuando una jornada se desarrolla de noche, entran en juego límites específicos que muchos conductores y empresas no tienen del todo claros.
El problema no es solo operativo: una mala interpretación puede acabar en multa, incluso aunque los tiempos de conducción y descanso parezcan correctos.
En este artículo aclaramos qué se considera trabajo nocturno, cómo lo refleja el tacógrafo digital, qué límites existen y cómo organizar la jornada para cumplir la normativa sin fricciones.
Qué se considera trabajo nocturno en transporte
A efectos laborales, se considera trabajo nocturno el que se realiza dentro de la franja comprendida entre las 00:00 y las 07:00 horas, salvo que el convenio colectivo del transporte por carretera establezca otra ventana concreta. En la práctica, la mayoría de los convenios mantienen esa referencia.
Lo importante es entender que no importa solo la conducción. Para determinar si una jornada es nocturna se tiene en cuenta toda la actividad registrada en el tacógrafo: conducción, otros trabajos y, en determinados casos, disponibilidad.
Si una parte significativa de la jornada transcurre dentro de esa franja, se activa el régimen de trabajo nocturno.
Límite clave: la duración máxima de la jornada
Aquí está el punto que más sanciones genera.
Cuando un conductor realiza trabajo nocturno, la duración total de la jornada no puede superar las 10 horas, salvo que exista una ampliación expresa en el convenio colectivo aplicable.
Este límite de 10 horas no se refiere solo a conducción. Incluye:
- Conducción
- Otros trabajos
- Disponibilidad cuando forme parte efectiva de la jornada
Por eso es frecuente encontrar jornadas “bien” en tiempos de conducción, pero mal en cómputo de jornada nocturna.
Ejemplo típico:
Un conductor conduce 7 horas de noche, hace 2 horas de carga y descarga y 2 horas de espera. Conduce dentro de los límites, descansa correctamente, pero su jornada total es de 11 horas. Resultado: infracción por exceso de jornada nocturna.
Cómo se refleja en el tacógrafo digital
El tacógrafo no tiene un botón de “modo nocturno”. La inspección detecta el trabajo nocturno analizando los registros horarios.
Por eso es clave:
- Usar correctamente los modos de actividad
- No marcar descanso cuando se está trabajando
- No abusar de la disponibilidad para “rebajar” la jornada
Un registro incorrecto puede dar la impresión de que se intenta ocultar actividad real, lo que agrava la sanción.
Errores habituales en jornadas nocturnas
Estos son los más comunes en inspección:
- Pensar que el límite de 10 horas solo afecta a la conducción
- No controlar la suma de otros trabajos durante la noche
- Alargar la jornada “un poco más” para terminar ruta
- Confiar en que el tacógrafo “no lo va a señalar”
- No tener en cuenta el convenio colectivo aplicable
En muchos casos la infracción no es grave por minutos, pero la multa llega igualmente porque el límite es claro.
Planificación: la clave para cumplir sin estrés
La única forma de evitar problemas con el trabajo nocturno es planificar la jornada completa, no solo la conducción.
Al diseñar rutas nocturnas conviene:
- Calcular la hora real de inicio de la jornada
- Prever tiempos de carga, espera y descarga
- Establecer un margen antes de alcanzar las 10 horas
- Evitar cierres de jornada “al límite”
- Valorar relevos o reorganización de turnos
Cuando la planificación se hace con datos reales, el cumplimiento deja de ser un problema.
Cómo ayuda TADIG en el control del trabajo nocturno
Aquí es donde muchas empresas notan la diferencia.
Con TADIG puedes:
- Ver la jornada completa, no solo la conducción
- Detectar automáticamente jornadas que entran en franja nocturna
- Controlar la duración total antes de que se supere el límite
- Analizar patrones repetidos de riesgo por rutas o clientes
- Planificar con el DDS, que muestra el tiempo disponible real teniendo en cuenta la jornada, no solo el volante
Además, TADIG permite justificar correctamente los registros ante una inspección, mostrando coherencia entre horarios, actividades y planificación.
¿Qué pasa si se incumple el límite nocturno?
El exceso de jornada nocturna está tipificado como infracción y puede derivar en sanción económica, tanto para el conductor como para la empresa, dependiendo del caso. Además, si se detecta reiteración, puede agravar inspecciones futuras.
Por eso no basta con “cumplir más o menos”. En trabajo nocturno, los márgenes son estrechos y la trazabilidad es clave.
Conclusión
El trabajo nocturno no es incompatible con una gestión correcta del tacógrafo, pero exige control real de la jornada, no solo de la conducción.
Conocer el límite de 10 horas, registrar bien las actividades y planificar con margen es lo que marca la diferencia entre una noche tranquila y una multa inesperada.
Con TADIG, el control de jornadas nocturnas deja de depender de cálculos manuales o suposiciones. Los datos trabajan para ti y te permiten anticiparte antes de que el problema aparezca.
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